Misa de envió en Santa Iglesia Catedral

El pasado 2 de Julio, Nuestro Sr. Obispo preside la Celebración de envió a la Peregrinación 2017, de peregrinos Hombres, Mujeres y Ciclistas, compartiendo la Eucaristía con los grupo Diocesano de Familia Educadora de la Fe.

El obispo Faustino Armendáriz Jiménez, pide a todas las peregrinas y peregrinos que este peregrinar al Tepeyac que palpará el Nuncio Apostólico Franco Coppola, sea un testimonio de la Diócesis de Querétaro para México y el mundo.

 

Resaltó la presencia de las peregrinas y peregrinos al Tepeyac en la víspera de a salida que Dios Mediante será el próximo fin de semana y les recordó que la peregrinación es un camino hacia el santuario es momento y parábola del camino hacia el reino.

La peregrinación –prosiguióayuda a tomar conciencia de la perspectiva escatológica, es decir, de los últimos tiempos del cielo en la que se mueve el cristiano, es un hombre en camino entre la oscuridad de la fe y la sed de la visión, entre el tiempo angosto y la aspiración a la vida sin fin, entre la fatiga del camino y la esperanza del reposo, entre el llano del destierro y el anhelo del gozo de la patria, entre el afán de la actividad y el deseo de a contemplación serena.

“Cuando la peregrinación se realiza de modo auténtico, el fiel vuelve del santuario con el propósito de cambiar la vida, de cambiar el corazón, de cambiar la familia, por qué no, incluso, de ser factor de cambio en la sociedad, de orientarme hacia Dios más decididamente, de darle a su vida una dimensión más trascedente”.

La peregrinación, expresó, es un momento de encuentro con Dios y por tanto de ilusión de trasformar la vida, cada uno viviendo su experiencia, seguramente no improvisará su conversión, por eso que las directivas a lo largo del año, siempre se preocupen por prevenir cualquier factor que pueda contaminar el camino espiritual a de la peregrinación.